996 resultados para DIMENSION DEL DOLOR-METODOS
Resumo:
Introducción: El dolor posoperatorio no controlado es un predictor de dolor severo. La trayectoria de dolor durante la primera hora podría predecir el curso del dolor durante las primeras 24 horas. El control temprano del dolor posoperatorio facilita el manejo analgésico durante el primer día y mejora la experiencia del paciente, facilitando su recuperación y rehabilitación. Objetivo: Determinar la relación entre la trayectoria del dolor en la primera hora y durante las 24 horas post-operatorias. Material y métodos: Estudio analítico observacional prospectivo de 234 pacientes llevados a procedimientos quirúrgicos bajo anestesia general. Se registraron 8 intesidades de dolor durante las 24 horas. Se calcularon las pendientes y se estableció la relación entre ellas. Resultados: El 31,3% de pacientes tenían dolor no controlado al ingreso a recuperación. La intensidad del dolor al inicio se correlaciona de forma negativa con la trayectoria de la primera hora P1 rS= -0,657 (p=0.000). La intensidad de dolor inicial tiene una asociación negativa con P2 de rS= -0.141 (p=0.032). Al compararse las pendientes P1 y P2 y se encontró una correlación negativa muy baja rS= -0.126 (p=0.056). Conclusiones: Uno de cada tres pacientes presenta dolor severo durante el posoperatorio agudo. La trayectoria del dolor en la primera hora no permite predecir el comportamiento de la trayectoria durante el primer día posoperatorio. El comportamiento del dolor está relacionado con la intensidad al final de la anestesia. Cuando el dolor inicial es severo alcanzar la meta analgésica tarda más tiempo.
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Introducción: La herniorrafia inguinal se asocia hasta en un 50% de los casos con dolor crónico posoperatorio (DCP), y en algunos puede ser incapacitante. En este estudio se evaluaron los factores asociados al DCP en pacientes llevados a herniorrafia inguinal. Métodología: Se realizó un estudio de cohorte multicéntrico. Se obtuvo información sociodemográfica y de antecedentes personales. Se determinó la presencia e intensidad de dolor agudo posoperatorio (DAP) y se evaluaron los factores asociados al DCP con seguimiento a los dos meses del posoperatorio. Se establecieron asociaciones con la prueba chi cuadrado. Mediante una regresión lineal se evaluó el papel de los factores de confusión. Resultados: Se analizaron 108 pacientes. 54.7% presentaron DCP. La edad menor de 40 años, el DAP no controlado, el DAP severo, y el dolor no controlado entre la primera y tercera semanas del POP se relacionaron con mayor riesgo de DCP. La edad mayor a 65, el uso de opioides intratecales, la visualización y preservación de los nervios durante la cirugía, y el uso de tres o más analgésicos intravenosos con bloqueo ilioinguinal/iliohipogástrico fueron factores protectores. Discusión: El DCP es frecuente en nuestro medio. La prevención y manejo eficientes del DAP utilizando analgesia multimodal, el uso de opioide intratecal, y la identificación y preservación de los nervios en el área quirúrgica ayudan a prevenir el desarrollo de DCP. Estudios de este tipo realizados a una escala más grande, permitirán identificar otros factores relacionados con esta patología. Palabras clave: Dolor crónico postoperatorio, herniorrafia inguinal, inguinodina, factores asociados.
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Objetivo Determinar la prevalencia de dolor lumbar y su relación con los factores de riesgo biomecánico en el personal de enfermería de una entidad de salud de cuarto nivel en la ciudad de Bogotá, entre el año 2014 y 2015. Esta investigación se realizó teniendo en cuenta que el dolor lumbar tiene un alto impacto en la calidad de vida del personal de enfermería. Materiales y métodos: Es un estudio de corte transversal con exploración analítica. La población objeto de estudio está conformada por 866 trabajadores de enfermería de la cual se tomó una muestra de 265 individuos a los cuales se les aplicó un cuestionario online que indagó acerca de las características individuales, laborales de riesgo biomecánico. En la elaboración del instrumento se seleccionaron ítems de Ergopar y Nórdico. La muestra fue aleatoria, estratificada con distribución proporcional por servicio de atención y jornada laboral. Resultados La prevalencia de dolor lumbar en la población estudiada fue del 61.1% (n=162) con un intervalo de confianza del 95% (55.1-67.2). Los factores de riesgo biomecánico asociados al problema de estudio fueron: posturas que implican girar y/o inclinar la espalda o el tronco (p 0.05), y tiempo de movilización de pacientes (p 0.01). Los factores a nivel laboral que se relacionan con el dolor lumbar son: el tipo de contrato (p 0.002), las exigencias físicas del trabajo (p 0.001) y la imposibilidad para realizar el trabajo por causa del dolor lumbar (p 0.000). La prevalencia por servicios y la jornada laboral no presentaron asociación significativa. Conclusiones La prevalencia de dolor lumbar en personal de enfermería es alta y coincide con los estudios realizados a nivel nacional e internacional. La exposición a los factores de riesgo biomecánico que se relacionan con la presencia de dolor lumbar en el personal de enfermería, afectan su calidad de vida. Además, no existen diferencias significativas de acuerdo con las funciones de los cargos desempeñados.
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Introducción: La escala LLANTO para dolor es una escala que hasta la fecha ha sido solo validada en población infantil española, actualmente no se conocen datos en población colombiana. Se pretende validar la escala de dolor LLANTO en pacientes neonatos y menores de 5 años, a través de su aplicación en pacientes atendidos en una de tres instituciones, además comparándola con las escalas FLACC y PIPP dependiendo de edad del paciente. Metodología: Se incluyeron niños con cualquier tipo de dolor, clasificándolos en dos grupos por edad: 1) neonatos y 2) niños entre 1 mes y 5 años de edad, que asistieron a la Fundación Cardioinfantil, Clínica Infantil Colsubsidio o al Hospital Universitario Mayor. Las escalas fueron aplicadas por dos residentes de pediatría y una enfermera especializada en el cuidado de población infantil. Para la prueba piloto se diseñó un cuestionario determinar dificultades en la aplicación de la escala LLANTO. Una vez corregidos los problemas identificados se procederá a la validación de la escala. Resultados: Se presentan los datos de la prueba piloto. Se incluyeron 8 neonatos y 8 niños entre 1 mes y 5 años, esta muestra fue obtenida en un periodo de un mes, con la encuesta se evaluó la aceptación y entendimiento de la escala LLANTO por parte de los evaluadores. La prueba piloto mostró resultados favorables en el 100% de los encuestados. Discusión: Se considera que la escala LLANTO no requiere cambios para continuar con su validación.
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El discurso en el que se inscriben las/os integrantes del Grupo de Memoria Histórica posibilita un escenario de enunciación del dolor de las víctimas, de sus memorias y resistencias, pero así mismo, las condiciones de este discurso opacan otras narrativas de las víctimas, de sus sufrimientos y dolores.
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Resumen basado en el del autor
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Resumen de la revista
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Resumen tomado de la revista
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Resumen basado en el del autor
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Este trabajo se ubica en el ámbito de la relación interdisciplinaria de la Odontología y la Antropología Filosófica. Tiene como eje la realidad del dolor como un componente inseparable de la condición humana. La Antropología Filosófica propone líneas de investigación sobre el dolor, con aportes que implican el marco biológico, psicológico y social. En esta producción se expone la afirmación sobre la vinculación entre el dolor y la distintas concepciones antropológicas, las variaciones sobre el significado del dolor en cada concepción antropológica. La principal finalidad de esta publicación es incorporar contenidos que favorezcan la mirada interdisciplinaria sobre el desarrollo de la práctica odontológica en un contexto filosófico. La metodología utilizada ha sido la revisión de material bibliográfico, dentro del modelo cualitativo de interpretación.
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Textos como Angosta (2004) de Héctor Abad Faciolince, La escuela del dolor humano de Sechuán (2005) de Mario Bellatin, o la narrativa cucurtiana (2003, 2005, 2006, 2008) gesticulan experiencias estéticas atravesadas por formas de la violencia que se constituyen en un entre-lugar habitado por la ruina, pero también por la posibilidad de futuro. Por un lado las políticas de muerte que han llevado al cuerpo migrante al riesgo de vida, y por otro el rescate de esas formas de vida (trans, migrantes) como políticas del sentimiento que, al profanar dispositivos clasificatorios, producen nuevas lógicas estéticas/estésicas que nos permiten leer el presente: tecnologías narrativas y tecnologías del "yo" condensadas en determinadas figuras/políticas. Por ende, propongo recorrer estos tópicos en relación con la temática del goce/estetización de la violencia en torno a la figura del guerrero y la agencia de la muerte. Sostengo la hipótesis de una politización en un sentido benjaminiano donde lo artístico es atravesado por lo tecnológico. No obstante, en los casos que aquí se trabajan las técnicas que se ponen a funcionar son las del "yo"
Resumo:
En El Malestar en la Cultura, S. Freud afirma que el sufrimiento acecha al ser humano desde tres fuentes: los lazos con el prójimo, la relación con la naturaleza y el vínculo con el propio cuerpo. Si nos detenemos a pensar en este último punto, acaso el dolor se nos presente como la experiencia paradigmática que ilustra la relación con el propio cuerpo como fuente de malestar. El contexto de realización del presente trabajo involucra la participación de su autor en un equipo interdisciplinario perteneciente a un hospital público que atiende pacientes que padecen enfermedades orgánicas graves. Su objetivo es abordar la problemática del dolor, acontecimiento central en la vida cotidiana de dichos pacientes, como experiencia subjetiva. Esto supone poner en tensión la concepción biomédica tradicional del dolor (que lo reduce a una mera sensación derivada mecánicamente de una lesión orgánica) con desarrollos basados en disciplinas varias, que conceptualizan el dolor como percepción compleja anclada en variables subjetivas, culturales y sociales. A estos fines se discuten las concepciones biomédicas que abordan el dolor como mero epifenómeno de lo orgánico, acorde con la reducción del cuerpo a la dimensión de organismo biológico. Someramente, dichas concepciones tratan el dolor como un simple suceso bioquímico, basándose en los supuestos mecanicistas de la medicina tradicional moderna. Como contrapartida, se trabajan referencias bibliográficas provenientes de diversas disciplinas que cuestionan dicha concepción mecanicista, heredera de la partición cartesiana entre cuerpo y espíritu, considerando especialmente algunos aportes provenientes del psicoanálisis, que permiten pensar la articulación entre dolor, sujeto, cuerpo y demanda. El dolor y la angustia constituyen experiencias fundamentales de la existencia humana, que involucran al cuerpo de manera radical, y establecen relaciones complejas entre sí. Así, la referencia al dolor físico impresiona en algunos pacientes como una manera de darle una forma nombrable a su malestar. El dolor es sin duda algo que se percibe bajo modalidades de relación con el cuerpo que son propios de cada sujeto, de allí la preservación de una cierta marca de intimidad 'década quien con su dolor'; pero el propio dolor entra a la vez en un circuito de relaciones intersubjetivas, donde se plasman demandas dediversa índole. Se dirige al otro, al médico por caso, como un pedido de alivio. Pero los sujetos establecen con su dolor relaciones que no siempre resultan tan lineales, de allí que el dolor pueda cobrar valores disímiles, y jugar en las relaciones con los otros de modos variados. Desde 'aguantarse el dolor', hasta 'hacerse el que le duele' (el dolor como demanda al Otro, tal como atestigua con frecuencia la queja somática en los niños). Incluso que alguien llegue a 'querer (y pedir) que le duela un poco'. La situación de enfermedad grave y la experiencia de dolor colocan al sujeto en una posición de radical dependencia del otro, actualizando la estructura de la situación original bajo la que venimos al mundo. Se intenta demostrar que todo intento de abordaje interdisciplinario del dolor nos instala indefectiblemente en el terreno de la subjetividad, más allá de los impasses del organismo. '(...) que una patología esté ligada o no a una causalidad orgánica, es la cuestión del sujeto lo que está en juego para el psicoanálisis. Aún cuando una patología orgánica priva de ciertos medios, se trata de estar atentos a los que se manifiesta del lado del sujeto, la elección que puede operar el sujeto más allá de los impasses de su organismo' F. Ansermet, Medicina y psicoanálisis en interfase, (en revista Quarto, no 59. ECF (1996))
Resumo:
Desde mediados del siglo XX se reconoce mundialmente el envejecimiento continuo y constante de la población. Este grupo muestra particularidades que son abordadas desde diferentes espacios sanitarios. El más reconocido de ellos, los Programas de salud tienen como una de sus principales metas 'controlar' las enfermedades; en este caso las asociadas con el proceso de envejecimiento. El trabajo aborda la emergencia del cuerpo a partir de la implementación de dichas políticas. El objetivo ha sido describir las implicancias que surgen en la recuperación del cuerpo de mujeres Mayores, cuyas prácticas culturales y roles sociales han ocultado a sus sensaciones y proyecciones cotidianas. Se implementó una metodología cualitativa a partir de relatos de experiencias de mujeres Mayores que participan de las actividades prescritas desde los Programas de Salud propuestos por el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, en los lugares donde dichas actividades se realizan. Los resultados obtenidos marcan la re-emergencia de un cuerpo que el contexto y la historia de esas mujeres se ocuparon de borrar de las prioridades cotidianas, y que las enfermedades ponen de manifiesto desde el lugar del dolor y la pérdida, habilitando a sensaciones, sentimientos, goces, que se creían perdidos
Resumo:
Textos como Angosta (2004) de Héctor Abad Faciolince, La escuela del dolor humano de Sechuán (2005) de Mario Bellatin, o la narrativa cucurtiana (2003, 2005, 2006, 2008) gesticulan experiencias estéticas atravesadas por formas de la violencia que se constituyen en un entre-lugar habitado por la ruina, pero también por la posibilidad de futuro. Por un lado las políticas de muerte que han llevado al cuerpo migrante al riesgo de vida, y por otro el rescate de esas formas de vida (trans, migrantes) como políticas del sentimiento que, al profanar dispositivos clasificatorios, producen nuevas lógicas estéticas/estésicas que nos permiten leer el presente: tecnologías narrativas y tecnologías del "yo" condensadas en determinadas figuras/políticas. Por ende, propongo recorrer estos tópicos en relación con la temática del goce/estetización de la violencia en torno a la figura del guerrero y la agencia de la muerte. Sostengo la hipótesis de una politización en un sentido benjaminiano donde lo artístico es atravesado por lo tecnológico. No obstante, en los casos que aquí se trabajan las técnicas que se ponen a funcionar son las del "yo"
Resumo:
En El Malestar en la Cultura, S. Freud afirma que el sufrimiento acecha al ser humano desde tres fuentes: los lazos con el prójimo, la relación con la naturaleza y el vínculo con el propio cuerpo. Si nos detenemos a pensar en este último punto, acaso el dolor se nos presente como la experiencia paradigmática que ilustra la relación con el propio cuerpo como fuente de malestar. El contexto de realización del presente trabajo involucra la participación de su autor en un equipo interdisciplinario perteneciente a un hospital público que atiende pacientes que padecen enfermedades orgánicas graves. Su objetivo es abordar la problemática del dolor, acontecimiento central en la vida cotidiana de dichos pacientes, como experiencia subjetiva. Esto supone poner en tensión la concepción biomédica tradicional del dolor (que lo reduce a una mera sensación derivada mecánicamente de una lesión orgánica) con desarrollos basados en disciplinas varias, que conceptualizan el dolor como percepción compleja anclada en variables subjetivas, culturales y sociales. A estos fines se discuten las concepciones biomédicas que abordan el dolor como mero epifenómeno de lo orgánico, acorde con la reducción del cuerpo a la dimensión de organismo biológico. Someramente, dichas concepciones tratan el dolor como un simple suceso bioquímico, basándose en los supuestos mecanicistas de la medicina tradicional moderna. Como contrapartida, se trabajan referencias bibliográficas provenientes de diversas disciplinas que cuestionan dicha concepción mecanicista, heredera de la partición cartesiana entre cuerpo y espíritu, considerando especialmente algunos aportes provenientes del psicoanálisis, que permiten pensar la articulación entre dolor, sujeto, cuerpo y demanda. El dolor y la angustia constituyen experiencias fundamentales de la existencia humana, que involucran al cuerpo de manera radical, y establecen relaciones complejas entre sí. Así, la referencia al dolor físico impresiona en algunos pacientes como una manera de darle una forma nombrable a su malestar. El dolor es sin duda algo que se percibe bajo modalidades de relación con el cuerpo que son propios de cada sujeto, de allí la preservación de una cierta marca de intimidad 'década quien con su dolor'; pero el propio dolor entra a la vez en un circuito de relaciones intersubjetivas, donde se plasman demandas dediversa índole. Se dirige al otro, al médico por caso, como un pedido de alivio. Pero los sujetos establecen con su dolor relaciones que no siempre resultan tan lineales, de allí que el dolor pueda cobrar valores disímiles, y jugar en las relaciones con los otros de modos variados. Desde 'aguantarse el dolor', hasta 'hacerse el que le duele' (el dolor como demanda al Otro, tal como atestigua con frecuencia la queja somática en los niños). Incluso que alguien llegue a 'querer (y pedir) que le duela un poco'. La situación de enfermedad grave y la experiencia de dolor colocan al sujeto en una posición de radical dependencia del otro, actualizando la estructura de la situación original bajo la que venimos al mundo. Se intenta demostrar que todo intento de abordaje interdisciplinario del dolor nos instala indefectiblemente en el terreno de la subjetividad, más allá de los impasses del organismo. '(...) que una patología esté ligada o no a una causalidad orgánica, es la cuestión del sujeto lo que está en juego para el psicoanálisis. Aún cuando una patología orgánica priva de ciertos medios, se trata de estar atentos a los que se manifiesta del lado del sujeto, la elección que puede operar el sujeto más allá de los impasses de su organismo' F. Ansermet, Medicina y psicoanálisis en interfase, (en revista Quarto, no 59. ECF (1996))