4 resultados para Hierarchy of beings
em Andina Digital - Repositorio UASB-Digital - Universidade Andina Simón Bolívar
Resumo:
Luego de ubicar a Ángel F. Rojas entre los ensayistas de temas literarios de su generación, la autora sustenta la vigencia del crítico lojano. Más allá de que no exista, en el siglo XX, ningún otro estudio de similar alcance sobre la novela ecuatoriana, plantea que los méritos de esta obra radican en los criterios de periodización empleados, en que los juicios emitidos se sustentan en criterios estéticos, y en que jerarquiza las obras de acuerdo a su valor literario, no se trata de crítica impresionista o biografista, ni sesgada negativamente por consideraciones ideológicas. Rojas incluye, entonces, tres rasgos propios de la moderna crítica literaria: el deslinde, el establecimiento de jerarquías y la emisión de juicios sustentados en la literaturidad de las obras. Un buen número de las conclusiones del autor mantiene actualidad, igual ocurre con la significación de muchas de ellas en el canon del país. El texto de Rojas inicia la moderna crítica literaria ecuatoriana, y mantiene su lugar referencial entre los estudios de la novela en este país.
Resumo:
El reconocimiento de la jurisprudencia como fuente jurídica principal concede a todo fallo efectos vinculantes de alcance general y abstracto. Este cambio de esquema ha trastocado los cánones de tradición romano-germánica. La ubicación de la jurisprudencia dentro del sistema de fuentes dependerá, por la forma, de la jerarquía orgánica del juez o tribunal del que emanare. En cuanto al fondo, existen dos aristas. La primera, en cuanto a la materia, en aplicación del principio del paralelismo de las formas jurídicas: si existiese reserva constitucional o legal sobre una materia determinada, la jurisprudencia estará creando subreglas de idéntica naturaleza y jerarquía. Finalmente, desde la perspectiva axiológica, en atención al principio de interpretación pro homine y de progresividad de los derechos fundamentales, la jurisprudencia que prevalecería es aquella que presente un estándar mayormente garantista, sin importar la jerarquía orgánica del juez o tribunal emisor.
Resumo:
Este artículo analiza la supremacía de la Constitución, en el escenario boliviano, frente al resto de las normas que integran el ordenamiento jurídico. Se estudia de manera particular a los tratados internacionales –en particular aquellos que forman parte del Derecho Internacional de los Derechos Humanos– en relación al debate sobre su jerarquía en el ordenamiento jurídico boliviano y, en particular, frente a la Constitución. Finalmente, se precisa la jerarquía que le corresponde a las normas propias de los pueblos indígenas, originarios y campesinos en el ordenamiento jurídico boliviano.
Resumo:
The point of departure for these reflections is life, since its protection is the central purpose encouraging the defense of human rights and of public health. Life in the Andes has an exceptional diversity. Particularly in Ecuador, my country, this diversity constitutes a characteristic sign that is expressed in two main forms: natural megadiversity and multiculturalism. Indeed, Ecuador’s small territory synthesizes practically all types of lifezones that exist on Earth, having received the gift of high average rates of solar energy and abundant nutritional sources, which have facilitated the natural reproduction of countless species that show their beautiful vitality in the variety of ecosystems that compose the Andean mountain range, the tropical plains, the Amazon humid forests, and the Galapagos Islands. But besides being a highly biodiverse country, it is also a plurinational and multi-cultural society, in which the activity of human beings, organized into social conglomerates of different historical and cultural backgrounds, have formed more than a dozen nations and peoples. Regrettably this natural and human wealth has not been able to bear its best fruits due to the violent operation of a deep social inequity – unfortunately also one of the highest in the Americas—which conspires against life and is reproduced in national and international inequitable relations. This structural inequity has changed its form throughout the centuries and currently has reached its highest and most perverse level of development.